Noticias

Viernes, Octubre 30, 2009

Los expertos abogan por reforzar la integración de la prevención de riesgos en el sistema general de gestión de la empresa

Los expertos abogan por reforzar la integración de la prevención de riesgos en el sistema general de gestión de la empresa

El Instituto Galego de Seguridade e Saúde Laboral (ISSGA) celebró hoy en su centro de A Coruña una jornada sobre la integración de la prevención de riesgos laborales en el sistema general de gestión de las empresas, que contó con la asistencia de más de un centenar de personas.

En la apertura, el Subdirector Xeral Técnico y de Planificación del ISSGA, José Rega Piñeiro, subrayó que la subsistencia, hoy en día, dos índices de siniestralidad laboral evidencia la deficiente aplicación de la ley de prevención de riesgos laborales en las empresas. Frente a esto, abogó por fomentar la cultura preventiva y por reforzar la necesidad de integrar la prevención en la gestión de las compañías.

A su juicio, uno de los problemas para la integración de la PRL en las empresas es que la mayor parte de las mismas tienen un Servicio de Prevención ajeno en lugar de uno propio. Sobre este punto se pronunció José Luis Castella López, director del Departamento de Normas y Asistencia Técnica del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), quien destacó la tendencia al “abuso de la externalización” de la prevención.

A este respecto, consideró fundamental que los Servicios de Prevención, ajenos o no, apoyen la integración de la prevención de riesgos laborales en las empresas y centros de trabajo, pero, para eso, hay que asegurar una mínima calidad en la actividad de esos servicios de prevención.

Castella presentó la “Guía técnica para la integración de la prevención de riesgos laborales”, que supone una importante aportación metodológica sobre las formas de realizar esta integración en las empresas y que actualiza las “Orientaciones para facilitar la integración de la PRL en el sistema general de gestión de la empresa”, también elaboradas por el INSHT y publicadas en el año 2004.

Sobre las dificultades con las que se pueden encontrar las pequeñas y medianas empresas (pymes) a la hora de integrar la prevención, este experto apuntó que “hay que hacer algo más para apoyarlas”, especialmente a las microempresas, que suponen, según dijo, “el 88 por ciento de las empresas españolas”. Según destacó, la integración de la prevención de riesgos laborales en una empresa de cinco empleados puede suponer por cada trabajador un coste cinco veces mayor que en una compañía de 400.

Por su parte, el jefe del Equipo de Seguridad del centro coruñés del ISSGA, Marco Núñez Ramos, habló sobre la evolución legal de la integración de la prevención, subrayando la necesidad de que ésta se vea como un proceso transversal, es decir, que se expanda a todas las actividades de la empresa y que la pongan en práctica todos, desde los empresarios y altos mandos hasta los propios trabajadores.

Núñez añadió que “todo el personal tiene una responsabilidad creciente” en este proceso, aunque la responsabilidad final recaerá siempre en el empresario. “La prevención es imposible de aplicar sin el compromiso de la dirección”, matizó.

En esta jornada participó también Javier Fernández Travieso, inspector de Trabajo y Seguridad Social, quien, además de explicar las funciones de la Inspección a la hora de vigilar el cumplimiento del plan de prevención, señaló que lo más importante en la planificación de la actividad preventiva es la evitación de accidentes, “y en eso es en lo que debemos concentrar nuestros esfuerzos”.

La última ponencia corrió a cargo de José Carlos Fernández, de la empresa Navantia, dedicada al diseño y construcción de buques militares y a la fabricación, reparación y mantenimiento de turbinas de vapor y aerogeneradores, que en la comunidad gallega tiene sedes en Ferrol y Fene e cuenta con una plantilla total, entre trabajadores propios y auxiliares, de más de 5.000 personas.

Fernández explicó el paso “de una prevención de riesgos laborales reactiva a otra proactiva” que experimentó esa empresa. Así, mientras al principio se iba siempre por detrás de los acontecimientos y el sistema estaba basado en la labor del vigilante de seguridad, a partir de la aplicación de la ley de prevención de riesgos laborales, en 1995, hubo un “cambio cultural” que puso en evidencia la necesidad de establecer un plan de prevención, no que se prevesen, evaluasen y corrigiesen las situaciones de riesgo y se definiesen las funciones y responsabilidades de cada uno de los integrantes del organigrama empresarial.

En la clausura, la directora del ISSGA, Adela Quinzá-Torroja García, hizo hincapié en la amplia colaboración entre el organismo que dirige y el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, e hizo un llamamiento para crear un bloque entre los distintos institutos autonómicos para, de ese modo, contribuir a integrar con más fuerza la prevención en la sociedad.