Lunes, Mayo 13, 2013
El Issga organizó una jornada en A Coruña sobre enfermedades profesionales respiratorias
- La directora del Instituto Gallego de Seguridad y Salud Laboral (ISSGA), Adela Quinzá-Torroja, clausuró esta iniciativa.
- El objetivo de la jornada fue el de mostrar una fotografía de la realidad respecto de la enfermedad profesional respiratoria a través de diferentes datos, herramientas y estudios sobre estimaciones de riesgo.
- Adela Quinzá-Torroja recordó que es necesario estar atento a nuevos riesgos emergentes y tener presente que las exposiciones pueden pasar factura en el futuro, mismo después de cesar en la exposición laboral.
El Instituto Gallego de Seguridad y Salud Laboral (ISSGA), dependiente de la Consejería de Trabajo y Bienestar, organizó el pasado viernes en A Coruña una jornada sobre enfermedades profesionales respiratorias. En la misma se analizó la estimación del riesgo, se expusieron estudios sobre asma por resinas, y se mostró la perspectiva del neumólogo de una unidad especializada de neumología ocupacional.
La directora del ISSGA, Adela Quinzá-Torroja, clausuró esta iniciativa y recordó que la función de respirar precisa de un intercambio de gases con el medio y obligación al sistema respiratorio a un contacto permanente con el medio exterior, por eso se encuentra expuesto a contaminantes del medio y del ámbito laboral y es la puerta de entrada en la mayoría de las enfermedades respiratorias.
Si tenemos en cuenta que durante 40 años de vida laboral los trabajadores pasan 40 horas a la semana en su lugar de trabajo, no exento de riesgos, es fácil entender la preocupación y el interés que suscita entre los médicos especialistas del trabajo, neumólogos, radiólogos, internistas y entre los técnicos de prevención de riesgos laborales estas patologías.
El objetivo de la jornada fue el de mostrar una fotografía de la realidad respecto de la enfermedad profesional respiratoria a través de diferentes datos, herramientas, estudios sobre estimaciones de riesgo atribuible de la carga de la enfermedad profesional respiratoria, revisiones de estudios, y proponer nuevas herramientas metodológicas para los responsables de la salud de los trabajadores.
Todos estos elementos ayudan a mejorar la identificación precoz de las enfermedades respiratorias ocupacionales, a conocer la calidad de los datos disponibles y ser la base para formular una estrategia de prevención eficaz y políticas preventivas orientadas.
Adela Quinzá-Torroja recordó que es necesario estar atento a nuevos riesgos emergentes y tener presente que las exposiciones pueden pasar factura en el futuro, incluso después de cesar en la exposición laboral, con las llamadas enfermedades profesionales o laborales postocupacionales y a un aumento de casos de asbestosis o silicosis.
Por eso es precisa la implantación del procedimiento para la comunicación de la sospecha de enfermedad profesional por el que los facultativos de atención primaria, especializada y los facultativos del servicio de prevención podrán comunicar las sospechas de enfermedad profesional, cuando en el contexto de sus actuaciones sanitarias sospechen un posible origen laboral.