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Viernes, Abril 27, 2018

El centro ISSGA de A Coruña acoge una jornada sobre el impacto de la edad y la diversidad en la gestión de PRL

El centro ISSGA de A Coruña acoge una jornada sobre el impacto de la edad y la diversidad en la gestión de PRL

A Coruña, 27 de abril de 2018.- Hoy tuvo lugar en el Centro Issga de A Coruña la jornada técnica “Edad y diversidad. Impacto en la gestión de PRL” con el objetivo de concienciarnos de que unas condiciones de trabajo seguras y saludables a lo largo de toda la vida laboral son buenas para los trabajadores, las empresas y la sociedad en conjunto.

Por lo tanto, es importante promover la integración de la variable “edad” en las evaluaciones de riesgos, no solo como variable simplemente descriptiva, y desarrollar acciones de promoción del envejecimiento activo y preparación de las personas trabajadoras de más edad para la jubilación.

El envejecimiento de la población constituye uno de los próximos retos de la sociedad y también en el campo laboral, ya que tiene impacto no solamente en la economía sino también en la salud laboral y el bienestar social. Por ello es necesario dedicar esfuerzos para una buena gestión de estos trabajadores y en la prevención de sus accidentes y enfermedades profesionales.

Este reto se une al de la diversidad, que significa la convivencia de distintas generaciones en una misma actividad y sujeta a cambios tecnológicos.

Esta jornada forma parte de las actividades organizadas por el ISSGA con motivo del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo que aborda este año 2018 el tema de la edad y diversidad generacional, bajo el lema “Generación segura y saludable”.

Tiene el objetivo de conseguir la meta de promover contornos de trabajo seguros para todos los trabajadores en 2030, y eliminar todas las formas de trabajo infantil en 2025.

Los riesgos laborales pueden aumentar por factores personales como el género, el estado físico, la situación o los orígenes de los trabajadores, así como su edad.

La evaluación de los riesgos laborales debe tener en cuenta el factor de la edad. Las exigencias del trabajo tienen que se adaptar a las capacidades y la salud de cada persona.

Con el paso del tiempo se modifican las aptitudes psicofísicas, por lo que la gestión de los riesgos se debe abordar adecuadamente para lograr un entorno de trabajo seguro y saludable a lo largo de toda la vida laboral de las personas.

Determinados tipos de trabajos tienen un incidente especial en el deterioro de las capacidades físicas y sensoriales relacionados con la edad: actividades con carga física pesada, trabajo a turnos o nocturno, exposición a temperaturas altas o contornos fríos, trabajos con niveles elevados de ruido.

Por otra parte, la experiencia de los trabajadores de más edad es un valor a aprovechar. La utilización de sus conocimientos puede tener un efecto motivador importante en el personal y un papel fundamental en influir sobre el comportamiento seguro y proactivo de los trabajadores en la empresa.

Por eso, la gestión de la seguridad y la salud en el trabajo en el contexto del envejecimiento de las personas no sólo mejorará la salud y la vida diaria de cada trabajador. También mejorará la productividad y la rentabilidad de las empresas.

Durante el desarrollo de esta acción formativa los ponentes expusieron sus presentación en las que incidieron sobre los siguientes temas:

  • La prevención basada en el “ciclo de vida” de los trabajadores, incidiendo en la necesidad de contar con una buena gestión de la seguridad y la salud en el trabajo (SST) a lo largo de toda la vida laboral, lo que permitirá adaptar el trabajo a las capacidades de cada trabajador desde lo inicio hasta el final de su carrera profesional.

  • Las condiciones psicosociales de los trabajadores de mayor edad: los beneficios para la salud mental y física del trabajo sostenible y saludable y la adaptación del trabajo a las necesidades del individuo a lo largo de su vida laboral

  • Las nuevas condiciones relativas al acceso al trabajo y la jubilación, el incremento de la edad de ambas y sus repercusiones, desde el punto de vista de las relaciones laborales y el trabajo justo.

  • Las actuaciones en gestión de la edad e intergeneracionalidad realizadas en una PYME, como ejemplo de buenas prácticas en este ámbito, las expectativas y los logros conseguidos, dentro del ámbito genérico de la empresa saludable.