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Domingo, Diciembre 24, 2017

Realizamos en A Coruña un taller de muestreo, medición y protección contra o polvo

A Coruña, 24 de noviembre de 2017. Nuestra salude depende del aire limpio que respiramos. Cuando se repira polvo, gases, vapores o humos, estas sustancias quedan atrapadas en el sistema respiratorio causando irritación y/o pérdida de la habilidad para respirar. Esto puede ocasionar problemas de salud a corto o largo plazo.

Los polvos son partículas que flotan en el aire, que en muchos casos no se ven ni se huelen, causados por molienda, lijado, compresión o trituración de elementos sólidos. Cuanto más fino sea el polvo, más flota en el aire y es más probable su inhalación sin percibirlo.

Durante la primera parte de esta acción formativa se han expuesto los conceptos básicos, la normativa e instrumentación en relación con el muestreo y medición de partículas; a continuación se ha impartido una ponencia sobre la proteccion respiratoria y en la última parte de esta jornada se han realizado prácticas con instrumentación y equipos de protección.

Los equipos de protección respiratoria son equipos de protección individual de las vías respiratorias en los que la protección contra los contaminantes aerotransportados se obtiene reduciendo la concentración de éstos en la zona de inhalación por debajo de los niveles de exposición recomendados.

La elección de un protector requerirá, en cualquier caso, un conocimiento amplio del puesto de trabajo y de su entorno. Es por ello que la elección debe ser realizada por personal capacitado, y en el proceso de elección la participación y colaboración del trabajador será de capital importancia.

La selección, uso y mantenimiento de los equipos de protección individual es, asimismo, fundamental para garantizar la seguridad y salud de los trabajadores. La protección efectiva o real sólo se consigue mediante el EPI apropiado, correctamente ajustado y usado, y mantenido adecuadamente. También es importante, antes de seleccionar el equipo de protección respiratoria, comprobar su adaptación al usuario, por lo que es recomendable que se realicen pruebas de ajuste, para determinar el modelo y la talla que mejor se adapta. Además, el usuario deberá haber recibido la formación e información necesaria para saber cómo colocarse y utilizar correctamente el equipo y para poder detectar cualquier desajuste.