Martes, Septiembre 18, 2012
El ISSGA lanza una guía para la prevención de los riesgos de explosión con el objetivo de reducir estos siniestros laborales
• La directora del Instituto Gallego de Seguridad y Salud Laboral (ISSGA), Adela Quinzá-Torroja, presentó hoy esta iniciativa que pretende ser una herramienta de ayuda para los profesionales de la prevención.
• Quinzá-Torroja explicó que “los riesgos de explosión pueden hacer su aparición en cualquier actividad industrial en la que se manipulen sustancias inflamables”.
• La directora del ISSGA indicó que desde 2010 hubo en Galicia 75 accidentes laborales registrados por explosiones, de los que 62 fueron leves.
Santiago, 18 de septiembre de 2012.- El Instituto Gallego de Seguridad y Salud Laboral (ISSGA) viene de editar un manual para la prevención de riesgos de explosiones en las empresas. El documento pretende ser una herramienta de ayuda para los profesionales de la prevención que se encuentran con la necesidad de elaborar un documento de protección frente a estos riesgos.
La directora del ISSGA, Adela Quinzá-Torroja, presentó hoy esta iniciativa que tiene como complemento unas tablas recogidas en un libro Excel con las diferentes variables que conforman los riesgos de explosiones.
Así, en el documento realizara en primer lugar un inventario de las sustancias, incluidas en el libro Excel, que pueden generar una atmósfera explosiva que es susceptible de ser aumentado con nuevas entradas recurriendo a cualquiera de las “web” que incorporan en su contenido los dichos parámetros.
A continuación y siguiendo el proceso, se identifican todas las situaciones que pueden generar una formación de atmósfera explosiva y que servirá posteriormente para determinar el tipo de zona que se produce en cada caso. Dicha clasificación será la que determine la existencia o no del riesgo.
Para el desarrollo de la evaluación de riesgos el autor utiliza el método RASE (Explosive Atmosfhere: risk assessment of unit operations and equipment) que conjuntamente con unas tablas basadas en un sistema simplificado de evaluación de riesgos de accidente, realiza la interpretación de los parámetros de probabilidad y sus consecuencias.
A través del libro Excel, se realiza con posterioridad a planificación de las medidas correctoras, tanto de prevención como de protección. Dentro de este apartado, también se establecen las medidas de tipo organizativo, como una parte más de aquella, haciendo una amplia referencia las revisiones y reparaciones de los equipos instalados o utilizados en las zonas clasificadas.
El autor incluye los requisitos de formación que deben cumplir las personas que realizan este tipo de actividad en el que se refiere al conocimiento sobre los equipos y su marcado compatible con la zona clasificada donde se instalen.
Por último el autor incorpora el estudio de varias instalaciones y procesos en los que se dan las circunstancias en las que aparecen atmósferas explosivas que permitirán al profesional disipar determinadas dudas sobre la aplicación del manual.
La directora del ISSGA explicó que “los riesgos de explosión pueden hacer su aparición en cualquier actividad industrial en la que se manipulen sustancias inflamables, ya sean materias primas, productos intermedios o acabados y también en productos residuales de los procesos de trabajo”.
Quinzá-Torroja añadió que “su control es vital por tanto, las consecuencias de su materialización pueden ser de grandes proporciones y pueden afectar gravemente a varios trabajadores, a edificios propios o ajenos e incluso al medio ambiente”.
Así indicó que desde 2010 hubo en Galicia 75 accidentes laborales registrados por explosiones, de los que 62 fueron leves, 9 graves, dos muy graves y otros dos mortales. Por provincias, 23 fueron en A Coruña, 13 en Lugo, 4 en Ourense y 35 en Pontevedra.
Por sectores de actividad, el más afectado fue el sector servicios, con 30 accidentes; seguido del de la construcción, con 22 accidentes; y la industria, con 23.