Viernes, Junio 14, 2019
El centro Issga de A Coruña acogió una jornada sobre trabajo en oficinas
A Coruña, 14 de junio d 2019.- Concienciar a las empresas sobre los riesgos existentes en los puestos de trabajo y la necesidad de adoptar medidas preventivas adecuadas al riesgo, son factores clave para conseguir una reducción de la siniestralidad, un aumento de la cultura preventiva y en definitiva una mejor calidad de vida en el trabajo.
En la mayoría de las empresas, independientemente del sector de actividad, existen oficinas donde se desarrollan tareas administrativas que conllevan el tratamiento de información a través de soporte escrito o electrónico.
La introducción de nuevas tecnologías ha hecho que, en prácticamente la totalidad de las oficinas,
se utilicen ordenadores, y en muchos casos, durante largos periodos de tiempo, que hacen que tengan gran importancia los riesgos y las patologías asociadas al uso de pantallas de visualización de datos, las condiciones ergonómicas más adecuadas y las medidas preventivas a adoptar por los trabajadores.
Además, existen otros riesgos del trabajo en oficinas, derivados del propio lugar de trabajo y de
otras tareas asociadas al puesto; los principales riesgos a los que están expuestos los trabajadores que desarrollan su actividad en oficinas y despachos son:
1. Caídas y golpes contra objetos
2. Posturas y movimientos adoptados
3. Manipulación manual de cargas
4. Fatiga visual
5. Confort acústico
6. Confort térmico
7. Calidad del aire interior
8. Radiaciones y campos electromagnéticos
9. Factores psicosociales
En el entorno laboral se están produciendo cambios profundos y cada vez más acelerados: mayor competitividad de las empresas, nuevos avances y desarrollos tecnológicos, aumento de las exigencias cognitivas del puesto de trabajo, etc. Estas transformaciones experimentadas en el trabajo, en ocasiones representan mejoras y avances pero, en otras, son causa de la aparición de una serie de condiciones que conducen a riesgos que afectan tanto a la salud psíquica como al bienestar de las personas.
Los equipos informáticos, al mismo tiempo que permiten importantes aumentos de la productividad y la eliminación de muchas tareas tediosas y repetitivas, pueden generar una serie de problemas de origen psicosocial, entre los que destacan la sobrecarga mental debida a mayores exigencias en cuanto a presión de tiempo, volumen de trabajo y complejidad de la tarea principalmente, y en algunos casos, puede suponer una disminución de la autonomía del trabajador para organizar su tiempo de trabajo.
La mayor exigencia en cuanto a velocidad de procesamiento de la información, los requerimientos de la adaptación a trabajar con equipos de trabajo nuevos, la adaptación a nuevas formas de organización del trabajo (horarios, ritmos, entornos del trabajador), etc., pueden producir en el trabajador una sensación de desequilibrio entre la demanda de la tarea y las propias capacidades para llevarla a cabo. Esta sensación si no es correctamente gestionada por él, puede llevarle a una situación de estrés.
Todos estos factores, y algunos más, provocan un exceso de carga de trabajo que puede traducirse en:
• Desmotivación, aburrimiento, sentimiento de ansiedad o estrés en el trabajo.
• Dolor y tensión muscular.
• Mayor número de errores debido a la monotonía o al exceso de presión de tiempo.
• Mayor absentismo relacionado con el estrés.
Para evitar estos problemas o efectos psicosociales se deben tener en cuenta medidas preventivas sobre la organización del trabajo, contenido de la tarea, horarios y pausas, como por ejemplo:
• Procurar que el trabajador tenga la máxima información sobre la totalidad del proceso en el que está trabajando, y que sea clara y fácil de entendes
• El usuario sea capaz de interactuar con tranquilidad y eficacia con su equipo de trabajo.
• Se recomienda la realización de pausas o micropausas a lo largo de la jornada laboral.
• Alternar el trabajo frente a las pantallas de visualización con otras tareas que exijan un menor nivel de atención, como puede ser la atención telefónica, el archivo, etc.
Promoción de la salud
Los programas de promoción de la salud en el trabajo reducen los costes directos asociados a la asistencia sanitaria, pero también al absentismo por enfermedad, a la rotación de personal y a la siniestralidad laboral. Esta evidencia, cada vez más sólida, no debería ser pasada por alto por las empresas, sobre todo si quieren ser sostenibles y competitivas.
La promoción de la salud en el trabajo:
· Ayudará a la empresa a conseguir sus objetivos
· Mejorará la salud y el bienestar de los trabajadores
· Conseguirá unas condiciones de trabajo más seguras y saludables
Campaña Muévete
Muévete! Y reduce el sedentarismo en la oficina es una campaña dirigida a que los trabajadores y trabajadoras adquieran una serie de hábitos y pautas saludables para reducir el sedentarismo en el trabajo fomentando un estilo de vida más saludable y, por lo tanto, un empleo de calidad.
La campaña propone 12 hábitos saludables para que cada mes se incorpore al estilo de vida de cada persona uno de ellos con el objetivo de que al final del año se consiga haber normalizado durante la jornada laboral las 12 pautas que reducen el sedentarismo. Es importante que las las empresas faciliten y promuevan la realización de estos hábitos y, por otro lado, los trabajadores y trabajadoras deben concienciarse sobre que la integración de estos hábitos en su vida diaria supone un beneficio para su salud.
Las recomendaciones se basan en una serie de actividades para levantarse para beber agua, comer algo, subir escalones o realizar pausas o labores activas. Las 12 pautas son las siguientes: descansar del trabajo con ordenador intentando levantarse cada 30 minutos; hacer pausas activas dedicando un momento para realizar una caminata intensa y subir escaleras; rotar tareas intercambiando hábitos que se hacen sentados con otros que se puedan hacer de pie; adquirir nuevos hábitos levantándose para saludar a las visitas o coger el teléfono; elegir el camino más largo para ir a otra sala o al baño; levantarse y hablar directamente en persona, evitando el teléfono o el correo electrónico; usar las escaleras en lugar del ascensor; beber más agua y hacerlo de pie; hacer las presentaciones o charlas de pie y sugerir reuniones de pie o caminando; poner la impresora y la papelera lejos del escritorio; moverse mientras se espera para entrar en una reunión o se usa la fotocopiadora; aprovechar los descansos para levantarse y hacer estiramientos sencillos. Según destacan los expertos, está demostrado que los hábitos se adquieren a los 21 días de su repetición.
La campaña trata de avanzar en una cultura de empresas saludables destacando que para eso es necesario la implicación de los empresarios y de los trabajadores y trabajadoras. La iniciativa forma parte de la Estrategia gallega de seguridad y salud en el trabajo que a través de 6 objetivos estratégicos y 163 medidas busca reducir la siniestralidad laboral y consolidar la cultura preventiva en el tejido empresarial y en los trabajadores con el fin último de mejorar las condiciones de seguridad y salud. La hoja de ruta, que fue consensuada con los interlocutores sociales, hace especial hincapié en los nuevos riesgos y los emergentes derivados de las nuevas formas y procesos de trabajo y del uso de las nuevas tecnologías.