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Jueves, Junio 15, 2017

Analizamos en Ourense la prevención de trastornos musculoesqueléticos (TME) en la atención a personas dependientes

Ourense, 15 de junio de 2017. Los trastornos musculoesqueléticos (TME) constituyen un importante problema de salud laboral que afecta a una proporción significativa de las personas que trabajan en los diferentes sectores productivos (en la Unión Europea el 25% de los trabajadores se quejan de dolor de espaldas y el 23% de dolor muscular) y una causa de incapacidad laboral que provoca importantes costes para lo trabajador, las empresas y a la sociedad en general y, por lo tanto, es una preocupación de todos los implicados, en especial de las instituciones de salud laboral.

Algunos TME se desarrollan gradualmente a lo largo del tiempo y otros pueden aparecer en situaciones puntuales, prácticamente instantáneas, por ejemplo, al realizar un único levantamiento con una gran cantidad de peso. De estos trastornos, el dolor de espaldas es uno de los problemas más comunes y significativos y corresponde a una categoría importante dentro de los accidentes de trabajo.

La evidencia muestra una estrecha relación entre dependencia y edad; y aunque la dependencia no es un problema que afecte sólo la mayores, más del 32% de las personas que superan los 65 años tienen una discapacidad frente al 5% de las de menos de 65 años. El paulatino envejecimiento de la población lleva la necesidad de poner más recursos para sostener el cuarto pilar del Estado de Bienestar. Obviamente, entre estos destacan excesivamente los recursos humanos, indispensables para una atención adecuada de las personas dependientes.

Los trabajadores que prestan esta atención realizan tareas que requieren unas exigencias físicas que, de no estar correctamente organizadas y canalizadas, desembocan en la generación de molestias y trastornos musculoesqueléticos. Patología relevante en esta actividad que nos responsabiliza, al abrigo del Programa de prevención de riesgos laborales en centros hospitalarios y en residencias de personas mayores y con discapacidad incluido en el Eje 5: Programas sectoriales de reducción de la siniestralidad, de prevención de determinados riesgos, y de promoción de la salud de colectivos de trabajadores específicos, que tiene el ISSGA en su plan de actividades, a asesorar e informar a las entidades del sector sanitario y de atención residencial a personas mayores y con discapacidad sobre los riesgos laborales a los que están expuestos, especialmente los asociados a la carga física en estas actividades, principalmente por movilización de personas y los trastornos musculoesqueléticos (TME) que pueden originar, sobre los métodos específicos de evaluación y sobre las intervenciones preventivas para disminuir el riesgo, en un sector altamente feminizado.

Por estos motivos, en las últimas décadas se asignaron importantes recursos con el objetivo de incidir en la reducción de la prevalencia del dolor lumbar en el lugar de trabajo. Los procedimientos de evaluación de riesgos y el valor del índice MAPO sirven de guía para escoger las medidas preventivas idóneas, para priorizar las medidas de intervención, así como también para facilitar la reubicación de los trabajadores con limitación para la movilización de pacientes.

Ofrecer alternativas al levantamiento manual de los usuarios, en términos de ayudas técnicas, formación y adecuación de espacios, es uno de los objetivos más importantes de una actuación ergonómica en los centros y personas dependientes y constituyen los pilares en todo programa de prevención de los TME.

Plan de riesgos ergonómicos del Issga

Para su elaboración, el ISSGA contó con la colaboración de 125 empresas de 11 sectores económicos que emplean un total de 31.421 trabajadores y trabajadoras. Entre estas firmas figuran varios del sector de asistencia en establecimientos residencias que emplean a más de 4.000 trabajadores y trabajadoras.

Entres las conclusiones de este estudio relacionadas con el sector de asistencia en establecimientos residenciales, hace falta destacar las siguientes: 

  • La presencia del riesgo de movilización de personas:
    • Tiene fuerte presencia en el sector de asistencia en establecimientos residenciales, donde un 29,3% de la población realiza estas tareas durante más de cuatro horas al día. Las llevan a cabo todas las empresas del sector.
  • La movilización de personas se presenta en todas las empresas de asistencia en establecimientos residenciales; sólo la cuarta parte lo evalúa de forma específica. Además, es el sector en el que en menos ocasiones se proponen medidas preventivas y en el que en menos empresas se aplican los protocolos de vigilancia sanitaria.
  • Es el sector en el que en menos empresas se aplican los protocolos de vigilancia sanitaria (una cuarta parte de ellas NO los lleva a cabo) y donde, proporcionalmente, menos trabajadores/las los realiza ( 7,7%).
  • Es el sector en el que en menos ocasiones propone medidas preventivas, un 37,5% de las empresas NO las propone.
  • En cuanto a la evaluación específica del riesgo
    • Un 62,5% de las empresas NO realiza una evaluación específica del riesgo y el 25% no lo hace para todos los puestos.
    • El factor de movilización de personas se evalúa en un 25% de las empresas.

Durante esta acción formativa, se comenzó con una descripción de la prevalencia de los TME en la actividad, se evaluó el riesgo ergonómico por movilización de personas dependientes, donde se describió el método MAPO, que es el más adecuado para valorar el riesgo ergonómico en este colectivo. Este método incide, entre otros, en aspectos como: la descripción del ambiente de trabajo o tipo de movilización de pacientes no autónomos, la formación recibida por los trabajadores, o equipación existente para o levantamiento o la transferencia de pacientes.

También se dieron a conocer técnicas de manipulación manual y ayudas mecánicas disponibles para aminorar estos riesgos y se analizaron situaciones prácticas en la movilización de personas con movilidad reducida.