Entendemos por productos químicos los elementos y los compuestos químicos y sus mezclas, sean naturales o sintéticos como es el caso de los que se obtienen en los procesos de producción.
Gracias a ellos conseguimos un mayor bienestar: mejoramos la calidad y la producción de los alimentos, curamos enfermedades y disfrutamos de muchas de las comodidades de la vida actual.
Los productos químicos son utilizados, producidos, elaborados.. en trabajos muy diferentes: desde refinerías, obras de construcción, fabricación de vehículos... hasta en la limpieza industrial y de edificios o en las peluquerías.
Estos productos pueden ser peligrosos ya que pueden producir lesiones y enfermedades a las personas, daños materiales con las consiguientes pérdidas y también contaminar el medio.
Todos estos daños se pueden evitar:
- Hay que saber que productos son peligrosos en cada trabajo y conocer cuáles son los peligros de cada uno de ellos.
- Hay que usarlos de manera correcta: con las medidas de prevención y protección necesarias. Más escrupulosamente con los productos que sean más peligrosos.
En el documento se exponen de manera clara y sencilla cuáles son los principales daños que pueden causar los productos químicos, así como las pautas fundamentales para evitar que estos daños se produzcan haciendo especial hincapié en la importancia de identificar correctamente los productos y situaciones que pueden generar peligro y en el papel del trabajador en la prevención de estos riesgos aplicando a menudo las buenas prácticas. También se dan indicaciones básicas sobre cómo actuar en caso de que fallen las medidas preventivas y se produzca la emergencia: incendio, proyección de un producto... y sobre la declaración de accidentes y enfermedades profesional.
La publicación de este documento surge como una actuación derivada del “Mapa de riesgo químico”, proyecto desarrollado por el ISSGA durante los años 2010-2013 y cuyos resultados definitivos fueron publicados el pasado año, en el que se recogió información sobre más de 8.000 productos y sobre 7.789 fichas de datos de seguridad, presentes en un total de 166 centros de trabajo de la geografía gallega, pertenecientes fundamentalmente al sector industrial. El proyecto reveló diferentes deficiencias en el conocimiento de las propiedades peligrosas de los productos químicos y por eso esta publicación se ofrece cómo una herramienta de ayuda para sensibilizar y así controlar mejor este riesgo.
En el documento se emplea ya únicamente la nueva etiqueta impuesta por el Reglamento CLP (Reglamento (CE) nº 1272/2008), ya que este año (el 1 de junio) quedará definitivamente derogada la etiqueta convencional. Los trabajadores deben saber interpretar correctamente la información de la nueva etiqueta y este documento también puede ser útil en este sentido.